El arte milenario de la joyería que Tous ha tomado entre sus manos

Marta Tous, directora de arte de las joyas Tous

En el transcurso de la historia de la humanidad, las joyas han conllevado un rol destacado cuando se trata de decorar nuestro cuerpo, sin que tengan importancia las razones estéticas. Es así como, coronas, pendientes, anillos, diademas, entre otras piezas pertenecientes a la joyería antigua todavía han de ser conservadas en museos como si se tratara de verdaderas obras de arte.

De acuerdo a las palabras de Alba Tous quien es la presidenta corporativa de la marca Tous: “Las joyas forman parte de la vida de uno, porque las joyas son regalos y los regalos son para celebrar y conmemorar”. Y es que en gran medida, la labor de un joyero recae en la creación de una ilusión.

Es un oficio que se encuentra en peligro de extinción

Un joyero debe tener gran imaginación, excesiva precisión, alto grado de calidad y mucha creatividad. Es incluso comparable con el director de una orquesta, ya que el trabajo de un maestro joyero consiste en supervisar y dirigir cada una de las etapas en la fabricación de una joya. Tal actividad requiere de minuciosidad a fin de alcanzar la perfección en la práctica, conocer los procesos, ser paciente y sin dejar de ser innovador.

Esta es una profesión donde existe un gran componente artesanal ya que cada una de las joyas deben ser creadas por las manos de un artesano. Además, este se convirtió en un gremio bastante amplio, y donde “hay muchas especialidades” señala Rosa.

El arte llevado a su pequeña expresión

El joyero fabrica, repara piezas o las comercializa. Para dedicarse a este oficio se debe ser diestro con los metales y piedras preciosas como el oro, la plata, los diamantes o las perlas. Pero también se debe saber innovar en función de las tendencias y gustos propios en el diseño de cada pieza.

Cuando se busca estudiar joyería es de suma importancia la constancia, tener ganas de aprender, de ir más allá y mejorar, de investigar, pero sobre todo transmitir mucho amor. Rosa explica que cuando se es joyero, “Estamos haciendo pequeñas esculturas, son pequeñas obras de arte. Hay una parte de cariño, amor y mucho de uno mismo en cada pieza”.

Cada pieza ha de ser única

Un maestro joyero debe intervenir durante todo el proceso de producción, y aunque sean utilizados diversos procesos industrializados, cada pieza podría llegar a pasar por un promedio de seis diferentes artesanos. Esta es una profesión donde resulta importante contar con una visión espacial de la pieza que se desea obtener, sin dejar a un lado el hecho de rectificar y aprender en el transcurso del proceso de elaboración.

La joyería “no tiene la velocidad de la bisutería, tiene que perdurar más”, pero “obviamente tienes que estar al día” así lo explica la directora de arte de la marca, Marta Tous. Esta es una firma donde se trabaja mucho con la cultura de la innovación con el objetivo de ir más allá. De manera que: “Durante un mes hacemos research de tendencias mundiales” para luego dejarse llevar por el proceso creativo a fin de terminar haciendo un filtro y poniendo la mirada en próximas colecciones.

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